La indiferencia mató a Tarzan

Albert Einstein dijo: El mundo es un lugar peligroso. No porque haya personas malas, sino porque hay personas indiferentes.”

…  no pasa un día sin que esta frase me venga a la mente, ni un día sin que yo vea tanta indiferencia alrededor mío. Primero pensé que era crueldad. Después, que es ignorancia. Pero un día descubrí que en la mayoría de los casos se trataba de simple indiferencia. La indiferencia de esta gente siempre simpática y amable, que durante semanas puede seguir viendo a sus mascotas morir sin hacer ningún esfuerzo para ayudarles. Las mismas mascotas que un día fueron llevadas por ellos mismos a sus casas, a los que les pusieron nombres y les llamaron “suyos”.  Las mismas mascotas que los amaban con este amor incondicional que solo un animal es capaz dar. Las mismas mascotas que los protegían a ellos y sus casas. Hace poco escribí la historia de Osa – una perra de familia, fiel, inteligente y muy cariñosa, la cual después de enfermarse, fue botada a la calle donde paso las ultimas semanas de su vida muriéndose lentamente, solo a unos metros de distancia de la casa de “su familia”.

Situaciones como esta no son raras aquí, no pasa una semana sin que escuchemos una historia similar. Pero lo que nos asusta es, que casos así pasan también en las familias que nos conocen, a las cuales hemos ayudado en el pasado, las cuales tienen todos nuestros números de teléfono y saben, que nunca nos negamos a ayudar.  Como Osa, que fue castrada en una de nuestras clínicas y para la cual nos encargamos de una cirugía ortopédica cuando fue atropellada por un carro.

La indiferencia mata

O como TARZAN, un estupendo y fiel perro, famoso en todo su vecindario por ser el más guapo y más simpático  perro de tres patas. Tenía tres patas porque en el pasado fue víctima de un accidente y la familia nos contacto demasiado tarde para salvar su pata. La familia de Tarzan sabe, que nosotros siempre les ayudaremos, ellos tienen todos nuestros números de teléfonos, además saben, que si por alguna razón no se pueden comunicar con nosotros para una autorización, pueden llevar el animal directamente a la clínica y van a ser atendidos sin pagar un cinco. Así que nunca voy a entender por qué no hicieron nada cuando vieron a su mascota enferma y sin comer durante días. Cuando finalmente nos avisaron (20 días después de que Tarzan dejo de comer), Tarzan, de un perro de 18 kilos se convirtió en “un bulto” de piel y huesos de 9 Kilos, el cual todavía, a pesar de su horrible condición, logro mover su colita cuando vio a Leo llegar. Sin embargo nuestra ayuda llego demasiado tarde, ya que la ehrlichiosis avanzada afectó sus riñones y su hígado hasta el punto en que sus exámenes de sangre fueron los de un perro moribundo. De hecho Tarzan murió el mismo día en la clínica.

Leo,  con el corazón roto y llorando, llevo el cuerpo de Tarzan a su familia. Todos los miembros de la familia y los vecinos estuvieron presentes cuando ella, con lagrimas en sus ojos, les explicaba, que Tarzan murió por culpa de ellos mismos. Ella se aseguro de que lo enterraran y los dejo, con una esperanza de que este momento tan triste les vaya a enseñar algo para el futuro.

Ahora todos nosotros en McKee Jaco, con corazones rotos y heridos, nos sentamos y discutimos sobre cómo puede ser posible que después de todos estos años de enseñarles a los niños en la escuela – la misma escuela donde van los hijos de los dueños de Tarzan – todo sobre las responsabilidades de los dueños de mascotas, sobre el respeto y los cuidados, sobre los derechos de los animales – ¿cómo es posible que esta gente todavía sea tan indiferente? Todos los días, 5 horas por día, con diferentes grupos nosotros enseñamos que los animales tienen derecho a vivir libres, ser alimentados, sanos y vivir y morir en dignidad. Los niños pintan cuadros sobre estos derechos, escriben historias sobre ellos, traen todos estos mensajes a sus casas – ¿como entonces puede ser posible que siempre haya casos como el de Osa y Tarzan y muchos más de cuales ni siquiera nos damos cuenta? ¿Será que todo este tiempo y dinero gastado en el programa educativo no sirve para nada? ¿O solo es un proceso muy lento, tan lento que nosotros probablemente no vamos a vivir suficiente tiempo para ver los cambios en la mentalidad y el comportamiento de la gente alrededor?

Katja Bader
Asociación Pro Bienestar Animal (McKee Jaco)

Esta entrada fue publicada en Noticias. Marque el permalink.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.